martes, 9 de agosto de 2011

CARTA DE ESCULAPIO A SU HIJO

Juramento hipocrático

Juramento hipocrático



Juro por Apolo médico, por Esculapio, Hygia y Panacea, juro por todos los dioses y todas las diosas, tomándolos como testigos, cumplir fielmente, según mi leal saber y entender, este juramento y compromiso:
Venerar como a mi padre a quien me enseñó este arte, compartir con él mis bienes y asistirle en sus necesidades; considerar a sus hijos como hermanos míos, enseñarles este arte gratuitamente si quieren aprenderlo; comunicar los preceptos vulgares y las enseñanzas secretas y todo lo demás de la doctrina a mis hijos, y a los hijos de mi maestro y a todos los alumnos comprometidos y que han prestado juramento según costumbre, pero a nadie más.
En cuanto pueda y sepa, usaré de las reglas dietéticas en provecho de los enfermos y apartaré de ellos todo daño e injusticia.
Jamás daré a nadie medicamento mortal, por mucho que me soliciten, ni tomaré iniciativa alguna de este tipo; tampoco administraré abortivo a mujer alguna. Por el contrario, viviré y practicaré mi arte de forma santa y pura.
No tallaré cálculos, sino que dejaré esto a los cirujanos especialistas.
En cualquier casa que entre, lo haré para bien de los enfermos, apartándome de toda injusticia voluntaria y de toda corrupción, y principalmente de toda relación vergonzosa con mujeres y muchachos, ya sean libres o esclavos.
Todo lo que vea y oiga en el ejercicio de mi profesión, y todo lo que supiere acerca de la vida de alguien, si es cosa que no debe ser divulgada, lo callaré y lo guardaré con secreto inviolable.
Si este juramento cumpliere íntegro, viva yo feliz y recoja los frutos de mi arte y sea honrado por todos los hombres y por la más remota posteridad. Pero si soy transgresor y perjuro, avéngame lo contrario.


sábado, 6 de agosto de 2011

Lipoescultura de abdomen


Lipoescultura de abdomen



La lipoescultura es muy eficaz para dar forma a la zona abdominal en hombres y mujeres. En particular, la región baja del abdomen tiende a resistirse a las dietas y el ejercicio, lo que hace que las personas más activas y con mejor estado se sientan inseguras por su aspecto. El embarazo y las cesáreas pueden desfigurar la región baja del abdomen, y esto no se puede corregir con dietas y ejercicio. La mayor parte de la grasa abdominal se ubica directamente debajo de la piel (subcutánea), y se puede eliminar con facilidad con procedimientos de lipoescultura.
Sin embargo, la grasa que se ubica en la parte profunda del abdomen (entre los intestinos) no se puede eliminar con
lipoescultura debido al mayor riesgo de sufrir complicaciones graves.
Los acúmulos de exceso de tejido graso que se posicionan bajo la piel del abdomen se corrigen con facilidad y excelentes resultados con
lipoescultura
Para garantizar una buena adherencia de la piel, es necesario que el paciente lleve una faja compresora durante 15 días.
Tiene un postoperatorio corto que permite incorporarse a la vida laboral en cuanrenta y ocho horas.
Una persona candidata para una
lipoescultura abdominal es aquella que tiene un peso relativamente normal pero que tiene un exceso de grasa en esta área, siempre y cuando no tenga una cirugía anterior en el abdomen, mala circulación o problemas cardíacos o respiratorios.
La finalidad de esta cirugía es esculpir el abdomen, por eso también se le llama lipoescultura, ya que le da un contorno óptimo a tu figura, y le devuelve la firmeza y la elasticidad a tu piel.
No obstante, los excesos de piel no se redistribuyen sobre la nueva silueta modelada por lo que se requeriría un procedimiento complementario como una abdominoplastía, tratamiento recomendable para las mujeres que están seguras de no querer tener más hijos porque el embarazo devuelve la flacidez.
Tras una
lipoescultura abdominal el postoperatorio es fundamental. Durante 30 días deberás llevar una faja abdominal que solo podrás quitarte para bañarte, y no deberás exponerte al sol para que no se pigmente la cicatriz.
Es recomendable usar la faja hasta por 2 meses, y a partir de de la primera semana ya puedes someterte a los tratamientos de drenaje linfático y recuperación de la sensibilidad en la zona abdominal.

Transplante de cornea


Transplante de cornea


El transplante de córnea, también denominado queratoplastia, consiste en la sustitución de parte o de todo el tejido corneal del paciente por un injerto procedente de un donante fallecido. La córnea es una de las lentes del ojo, que se encuentra situada en la parte anterior y externa del mismo. Se encuentra en contacto directo con el aire ambiental, estando protegida por la secreción lagrimal y por los párpados. Debido a su situación, la córnea es vulnerable frente a traumatismos directos en el rostro y también se ve más expuesta a procesos inflamatorios o infecciosos.
Su elevada calidad óptica y su extraordinaria transparencia deben ser preservadas para que la visión no quede afectada. Cualquier opacidad o deformación en ella puede dar lugar a sombras o aberraciones que dificultan o impiden la visión.

La operación consiste en la extracción de la córnea del paciente y su sustitución por una córnea sana procedente de un donante cadáver. Esta se fija al ojo del receptor suturándola al borde que queda de la córnea una vez retirada su parte central. Estas operaciones se realizan mediante instrumentos quirúrgicos de alta precisión. Es necesario calcular con exactitud las presiones de la sutura en cada sector de la córnea para que todos los puntos tengan una tensión aproximada y no se produzcan deformaciones de la córnea que originen un astigmatismo.
En los casos en los que el paciente tiene también cataratas en el cristalino, suele aprovecharse también esta intervención para su extracción y sustitución por una lente intraocular.
Una vez realizada la operación, la visión inicialmente puede no ser muy buena debido a las tracciones de los puntos sobre la córnea. Estos puntos se irán retirando de forma paulatina durante meses. En este periodo suele ser necesaria la corrección mediante lentes graduadas.
La sutura empleada en este tipo de cirugía pueden percibirse en la observación de cerca del ojo, aunque por su extrema delgadez suelen pasar desapercibidos para otras personas.

En el espacio también hay oxígeno